13 de marzo de 2012

Historia de personaje. Ivan Mihai Balanescu

Os presento al personaje con el que esta misma tarde empezaré una partida de Cazadores. Se trata de un Ghoul que ha vivido más de 200 años a traves de la sangre de los vampiros. La historia que os narro es la motivación que le hace seguir día a día, viviendo la caza, alimentandose de aquellos que odia para arrebatarle su poder... solo para seguir cazando.


Ivan Mihai Balanescu

14 de octubre de 1809.
Hoy he cumplido 10 años. Mi señor padre me ha regalado este diario, en el cual debo escribir los sucesos más importantes de mi vida. He pensado que antes de empezarlo debería presentarme.
Nací el 14 de octubre de 1799, en Rumanía. Mi señor padre es Lord de sus tierras y vivimos en un sombrio castillo que corona la colina más alta de la zona. El Castillo se encuentra cerca de los Cárpatos, casi en la frontera entre Rumania y Ucrania.
De mi poco hay que decir. Durante toda mi vida he vivido en el castillo. No tengo amigos más que el servicio del hogar, y a penas tengo trato con mi padre. Viaja mucho y a penas lo veo tres o cuatro veces al mes. Suficiente. Mi padre es oscuro y siniestro, a veces le temo. Nunca come en mi presencia, pero le gusta admirar como lo hago yo. Mi maestro dice que solo es alguien reservado, pero eso no levanta mis temores.
No conocí a mi madre, nadie me quiere decir que le ocurrió. Desearía conocerla.
No se que más escribir.

17 de Noviembre de 1809.
Hoy ha sucedido algo terrible. Weldesgart, mi maestro, ha sido asesinado. Mi padre asegura que era un traidor, un espia del enemigo. Nunca me han dicho quienes son nuestros enemigos, pero Weldesgart no parecía uno. Mi padre me ha obligado a contemplarlo, ha sido horrible. Le han ensartado un palo afilado por el recto han clavado un clavo a la carne y lo han elevado dejando que la gravedad hiciera el resto. La agonía del maestro ha sido horrible. No se si sigue vivo y gritando o los gritos están en mi cabeza...

14 de Enero de 1810.
Hoy ha llegado mi nuevo maestro. Es mucho más duro que el otro, aunque creo que soy buen estudiante siempre busca el modo de castigarme. Dice que tiene que trabajarme para desechar los malos hábitos que dejó el maestro anterior, yo creo que solo quiere torturarme.

22 de Febrero de 1810.
Me acabo de levantar, es noche cerrada. Mi padre me estaba admirando tomando una copa de su vino especiado. Cuando lo miré me sonrió y se fue. A veces pienso que soy el hijo de un monstruo, y que voy camino de convertirme en uno.

14 de octubre de 1813.
Hoy ha sido mi decimocuarto cumpleaños, sin duda el peor de todos. Mi señor padre me ha dicho que debo aprender a liderar a los hombres, y que el modo de llegar hasta ellos es el miedo, el terror. Me ha obligado a torturar a un hombre, bajo la mirada de su supuesta esposa. Estaban amordazados, e intentaban decirme algo. Probablemente pedían piedad. Desconozco cual es su crimen, y no deseo hacerles daño, pero mi padres es muy convincente.

4 de noviembre de 1813.
Llevo 20 días torturando a diario a los pobres infelices del sótano. Es la primera vez que mi padre está tanto tiempo en el castillo, y parece disfrutar admirandome. Deben tener 30 y tantos años, y ya estoy seguro de que son marido y mujer. Cuando los torturo se miran entre ellos, y veo compasión y amor en sus miradas. Aún así, no parecen humanos. Cuando llego, sus heridas del día anterior parecen haber sanado a una rapidez sobrehumana.
Quisiera odiar a mi padre por lo que me obliga a hacer, pero no puedo. En el fondo creo que le odio, pero al mismo tiempo le amo con tal fuerza que lo olvido.

7 de noviembre de 1813.
A penas puedo escribir. Mi señor padre me ha dado una paliza que casi no puedo moverme. La culpa es mía, pero no podía soportarlo. Apliqué una tortura como el resto de días, pero esta vez, de forma rápida y contundente, desgarré el cuello del torturado, acabando en segundos con su vida. Mi padre enrojeció de furia, pero valió la pena por ver la cara de alivio del hombre. La mujer, no obstante, gritó a traves de la mordaza. No estoy seguro de porque, pero parecía gritar más por la paliza que estaba recibiendo que por el marido que acababa de perder.

8 de noviembre de 1813.
Maldito. Bastardo hijo de un demonio. Hoy mi "señor padre" me ha confesado la verdad. La pareja a la que torturaba era en realidad mis padres. Dios mío. He matado a mi padre. Me lo ha dicho delante de mi madre, y luego ha hecho que me torture. Se que mi madre no lo deseaba, pero algo la impulsaba a hacerlo. La perdono, pero no puedo perdonarme a mi por lo que he hecho. Me odio, más aún que a mi "padre". Me ha dicho que no me ha mentido del todo, que algún día será mi "verdadero padre"... lo odio...

9 de noviembre de 1813.
Mi madre ha muerto. El muy bastardo ni si quiera me ha dejado ver su cuerpo. Tan solo pude oir sus gritos de dolor, que han durado toda la noche.

15 de marzo de 1821
Ya tengo 21 años, casi no recuerdo la última vez que escribí en este diario. Mi vida ha sido un tormento continuo que oscila entre la vida de un noble acomodado, y la de un espía torturado. Cuando el señor vuelve a casa me tormenta de mil maneras. Utiliza su poder para transformar el rostro de prostitutas en la de mi madre, y me obliga a fornicar con ellas. A veces incluso a torturarlas, pobres desgraciadas. Luego se alimenta de ellas hasta desangrarlas y me transfiere parte de su sangre. También hay torturas físicas, pero no las disfruta tanto como las psicológicas. Ahora sé lo que es. Se porqué siento ese "amor" por el. Me ha tenido vinculado y dominado todo este tiempo. Deseo que llegue el día en que me convierta. Cuando sea un igual, lo desafiaré, pienso destruirlo.

18 de abril de 1831
Mi madre está muerta, pero no del modo que yo pensaba. Se ha unido a él. Hoy han venido al castillo y han disfrutado haciendome creer que era una prostituta. Diablos, se ha acostado conmigo. Luego me ha golpeado, ha atravesado mi carne como si fuera agua y me ha causado un dolor indescriptible en mi interior. No me refiero al físico, me refiero a un dolor dentro del corazón. Mi madre, la auténtica, es un monstruo, aún peor que el señor. No se que pecado puede ser el acostarse con tu propio hijo, para luego torturarle. Desde luego su alma está perdida para siempre. Deseo tanto mi propia muerte, que a veces pienso que un día no despertaré. Pero cada mañana me levanto, me contemplo al espejo y veo el mismo rostro de siempre. Sigo aparentando 20 años, la sangre vampírica me conserva joven. Temo que mi alma esté condenado por el resto de los días.

21 de junio de 1937
Todo era una farsa. Tantos años odiandola por lo que me hacía y resulta que lo hacía por mí. Se convirtió por mi, hizo todo lo que hizo por mí, y hoy me lo ha demostrado. Mi madre me ha salvado de mi torturador. Dice que le ha costado tanto tiempo porque necesitaba ser suficientemente fuerte como para enfrentarse a los guardianes del castillo. Cuando llegó estaba demacrada, pero sus heridas se iban curando como si los segundos fueran horas, y días los minutos.
Hemos huido durante toda la noche, luego me ha hecho conducir durante todo el día el carromato, mientras ella se resguardaba del sol en el interior del carromato. La estoy admirando ahora, el último rayo de sol acaba de apagarse, pronto despertará...

23 de junio de 1937.
Mi madre ya no es mi madre. Ha hecho todo esto por mi, pero ya no es humana. Me ha explicado todo lo que necesito para sobrevivir y huir del mal que me persigue. Entre sus enseñansas y todo lo que ya sabía, se practicamente todo lo que se necesita saber. Me explicó que mi padre era cazador de esas criaturas, y por ello recibió el castigo que recibió, tanto él como el resto de su familia. Cuidar de su mujer y su futuro hijo fue su perdición. Luego me ha pedido que la mate. Lo siento, la he traicinado de nuevo. No puedo ser culpable de matar a mis dos progenitores. He insertado una estaca en su corazón. He bebido de su sangre para ganar fuerzas y usar los poderes que poco a poco he ido adquiriendo. He dejado su cuerpo resguardado del sol y he marchado. Me aseguraré de que alguien venga y la despoje de su estaca. Parecerá muerta, así que parecerá un asesinato. Todo puede pasar. No se cual es su destino, pero le he dado una oportunidad. Puede que aún haya esperanza para su alma, yo debo pensar en la mía.
Odio hechar de menos a mi señor. Odio quererle a pesar de mi odio. Me suicidaría ahora mismo, pero temo por mi alma. He cometido muchos pecados en mi vida. He torturado, asesinado, violado y destruido cientos de vidas. Todas estas acciones las he hecho obligado, pero algo dentro de mí, disfrutaba. Nunca lo había aceptado hasta hoy.
He de redimirme, he de buscar paz para mi alma, pero sobre todo, he de vengarme. Se que hay cientos, miles de esas criaturas, y pienso eliminar a tantas como pueda. Utilizaré mis conocimientos y engaños, pues no soy rival en combate singular, pero no esperarán que sepa lo que sé... y no es poco... No cometeré el error de mi padre, el aislamiento será mi defensa.

Creo que aún no me he presentado... Mi nombre es Ivan Mihai Balanescu, y hoy empieza la caza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada