31 de enero de 2012

En LudopÁticos... Al que destaca ¡Placa Placa!

Junto con una imagen de Carlos "Yoyas", este es el título de una MUY recomendada entrada de Maskleto del Blog LudopÁticoS. No solo por lo cierta que es, sino por lo bien que está redactada, combinando humor y realidad a partes iguales, además de por enseñarme una frase que pronto utilizaré en mesa (genial... Al que destaca ¡Placa Placa!, estoy deseando decirla con la entonación kinki del yoyas :P).

Lo dicho, sencillamente recomendarla.

Al que destaca ¡Placa Placa!

Por cierto, Maskleto, no se si será fallo mío, pero no consigo ver ni enviar comentarios en tu blog :S.

Un saludo.

Sinergia del rol.

Supongo que es debido a que cada vez me intereso más por el tema, pero la cuestión es que últimamente veo una cantidad desorbitada de proyectos relacionados con el rol, nuevas ambientaciones, módulos, sesiones y, en este caso, una recopilación de antiguos fanzines, revistas e incluso una enciclopedia especializada de rol.

Antes de ayer conocí esta página, gracias a un amigo que me paso el enlace del autor publicitándola en LaBsk. Hoy soy yo el que desea compartirla, seguro que a más de uno le parecerá interesante, y al menos pienso que estas iniciativa desinteresadas, hay que apoyarlas.

http://www.sinergiaderol.com/

30 de enero de 2012

¿Qué nuevas traes? # 12

  • Holocubierta nos trae noticias sobre el primer suplemento en castellano de Yggdrasill, que ya está en preventa, así como del futuro Omertá, al cual le tengo muchisimas ganas.
  •   Nuevamente por holocubierta informan que van a traer una nueva pantalla para Aventuras en la Marca del Este con las mismas calidades que la de Yggdrasill, lo que me parece una idea genial. También informan que van a vender Cronicas de la Marca I y II en Amazon para Kindle, a 3,95 el primero y 4,95 el segundo, genial.
  • Desde el Círculo de Zerom traen una iniciativa para que vayamos desvelando como nos introducimos en el mundillo del rol. Siempre me han gustado estas historias y desde aquí te animamos a contar la vuestra.
  • HollmanOB nos informa en su blog de que va a publicar un nuevo sistema genérico de rol, para que adaptes tu ambientación favorita. Podeis seguirlo en el blog Aedos, que es el nombre del sistema.
  • Hechadle un vistazo a esta página: El rol de siempre online. Aún no he tenido tiempo de ojearla bien, pero parece pretender ser un portal que reuna a los que sentimos pasión por esta afición, organizar partidas online, ver mesas de juego en tu ciudad, recolectar sesiones de juegos, módulos, juegos gratuitos, y, en general, una infinidad de cosas interesantes para un rolero como tu.
  • Finalmente os traemos una especie de juego de rol online, o a saber que diablos es, que tiene buena pinta, yo me acabo de registrar y crear el personaje, de nombre Jonhy Gun si te apetece, nos vemos en www.thecuregame.com

28 de enero de 2012

Carrusel bloguero juegos de rol - Campañas legendarias y SESIÓN HIPERLEGENDARIA.

Llegando tarde, pero llegando, nos unimos por tercer mes consecutivo a la iniciativa del Carrusel bloguero de Juegos de Rol.

Si me he retrasado, ha sido por cierta sana envidia por no poder compartir una gran campaña conocida. Debo reconocer que mi mayor experiencia en los juegos de rol ha sido como jugador, de un juego creado por un amigo, desconocido para el resto de la humanidad. Lo cual no significa que no haya vivido épicas aventuras, de hecho la mayoría son tan épicas que no me atrevería a describir escribiendo. Alguna vez las he narrado y me ha llevado horas, quizás algún día se hagan novelas.

Sin embargo, he decidido finalmente que eso no me impida daros a conocer las hazañas de Sigrit, un caballero del sagrial (si, aunque parezca descabellado una adaptación de los caballeros del zodiaco que tanto nos gustan a un juego de temática fantástica. Aunque no lo parezca, en pocas partidas no desentona tanto como pueda parecer). Cuando jugué esta partida tendría yo unos 16 años. Aunque ya había jugado alguna partida, había ojeado algún sistema, y comprado algún libro (La llamada de Cthulhu y Vampiro Edad Oscura. Curiosamente siempre estuve apartado del D&D), esta campaña fue la que me enganchó, hasta la fecha, a los juegos de rol.

Como decía, el juego en cuestión es Eistar, un juego de creación amateur que poco (nada en realidad) tiene que envidiar a la mayoría de juegos publicados. Puede que haya mucho Copy & Paste en temas de razas, los caballeros del sagrial antes nombrados, magia e incluso sistema, que bebe mucho del Runequest aunque muy mejorado, en mi opinión, pero con el tiempo la ambientación, ciudades, personajes, dioses y todo el mundo que entre director y jugadores hemos creado, es sencillamente increible.

Pero como empiezo a desvariar, vamos con lo que en realidad nos atañe. Corría el año 2000 - 2001, más o menos. Un amigo nos había avisado para una partida que iba a dirigir un amigo de este, en su casa, así que reunimos un grupito y acudimos a casa de este. Entramos un poco abrumados, sobre todo cuando vimos un juego de creación propia de proporciones épicas, cada página escrita a mano, un director de vieja escuela con muchisima experiencia (también nos sacaba unos cuantos años), y un mundo enorme por descubrir. Serían las tres de la tarde cuando quedamos en el portal, y tras las presentaciones entramos en la casa, elegimos entre varios personajes pregenerados que pudimos "retocar" y empezó la partida. La cosa empezó bastante sencilla. Varios personajes, una posada (¿puede haber algo más típico?) y, como no, una aventura. La introducción dejó de ser cotidiana cuando la posada fue atacada por unas fuerzas descomunales. Entre ellas un caballero del sagrial oscuro, y mi conveniente trozo de protagonismo enfrentandome contra él, siendo derrotado ante un enemigo de proporciones épicas para mi nivel. Al final, llegó el que había planeado el ataque, un poderoso hechicero que nos ofreció un trato. Nuestras vidas y las del resto de prisioneros que se encontraban en la posada, a cambio de recuperar un objeto de unas ruinas.

Puede que dicho así la cosa parezca vulgar. Pero imaginaos esto descrito por alguien que en mi opinión tiene una especie de don para el rol. Cada personaje cobraba vida a traves de diferentes voces. Libre de cualquier tipo de timidez el director representaba cada grito, cada risa, cada gesto obsceno o incluso el miedo. Las puertas crujian cuando eran destrozadas, las bestias gruñían, los enemigos se mostraban temibles... Imaginaos esto para alguien tan verde en el rol como yo en aquel entonces.

La aventura, para no aburriros, continuo durante la tarde. Trampas, enemigos, diálogos, amistades, dificultades entre los personajes y un sin fin de aventuras. La cosa se extendió, y pronto fuimos a comer algo. Para entonces, un acto de avaricia por mi inexperta parte, había hecho que la armadura (con vida propia) renegara de mi (casi tengo que contener las lágrimas ^^). Más adelante, conservando aún la esencia y los poderes continué la aventura, y cuando ofrecí mi cuerpo protegiendo a mis aliados y por sistema un golpe debería haberme destrozado la cabeza, mis actos honorables habían hecho que la armadura, por si sola, volviera a mí en el momento exacto (para mi aquello fue de una epicidad lege- un momento -daria). Al final comimos, reimos, seguimos jugando, nos divertimos, se creo un vínculo jugador-director director-jugador jugador-jugador. Entonces no sabíamos que se estaba creando un grupo de juego que duraría años.

Al final, entre café y café, vimos amanecer, y dijimos ¿por que no? Unos pocos fuimos a comprar pan y chorizo de teror (bueno, aqui en gran canaria muy conocido, por fuera un chorizo para untar) y tras el desayuno, ¡Seguimos jugando! La aventura no hacía más que ganar epicismo y nosotros estabamos sencillamente flipando. Jamás habíamos visto tal derroche interpretativo, y la aventura, aparentemente sencilla, estaba llena de tramas, subtramas e infinidad de sucesos que nos fascinaban. Al final llegó la hora de comer, sobre las 3 de la tarde, y tras ¡24 horas de rol continuadas! nos fuimos a casa.

Durante las siguientes semanas siguieron las aventuras. Los personajes ganaron niveles, se hicieron más fuertes. Al final conseguí derrotar al caballero oscuro que me derroto en la primera sesión, e incluso se convirtió en aliado. Para nuestra desgracia, cuando la aventura estaba más emocionante, un enemigo nos derroto en unas cavernas olvidadas. Tal vez algún día os hable del Arcón de Kelador y la mazmorra donde se haya oculto, por ahora basta con decir que una poderosa hidra acabó convirtiendo en piedra a varios personajes, y los vínculos eran ya tan fuertes que, aún conocedores del peligro, nos introducimos en su guarida, y jamás volvimos.

Después llegaron más aventuras. La mayoría de ellas eran incluso mejores, con mejor hilo argumental, personajes (los nuestros sobre todos) más trabajados y con más personalidad, mejor interpretación por nuestra parte, espacios más abiertos con más posibilidades (no tan estilo dungeon & dragons y sus mazmorras), enemigos a los que se podía derrotar no solo con la espada... pero, ninguna como aquella, que tenía algo especial...

Si algo me da rabia de publicar esta entrada, es que ni por asomo hace justicia a la experiencia vivida. No obstante hago un llamamiento al joven rolero que hay en tí, sabedor de la emoción de una gran aventura, para que imagines la sesión de juego más vivida, y la prolongues durante 24 horas de acción, emoción, monstruos, epicidad, enemigos inolvidables y compañeros inseparables.

No imagináis lo que daría por volver a revivir esta experiencia. Aunque he vivido grandes momentos con el rol, siempre habrá un hueco muy especial en mi corazón para esta aventura y esta crónica en particular.

P.D. ¿Es de muy friki decir que me emociono más con esta primera campaña épica que con mi primera experiencia sexual? ^^ Aunque también la recuerdo, no me causa ese erizamiento del vello capilar ni esta sensación de nostalgia...

27 de enero de 2012

Actual Play: Pendragón: Año 485

El otro día comenzamos la partida alternativa a la Gran Campaña de Pendragón. Y digo alternativa porque, aunque tengo una avanzada, que va avanzando a trancas y barrancas de cada varios meses en varios meses, había algunos compañeros que querían comenzar a jugarla desde el principio, y probar el sistema original tal y como fue creado por el Maestro Stafford.

De modo que me dispongo a hacerles varias sesiones hasta que alcancen al otro grupo (creo recordar que van por el año 491 o 492) donde ya los juntaré a todos y veremos que tal nos va con una partida de 6 caballeros ¡¡Oh my god!!

La verdad es que no me defraudó tanto el sistema original, supongo que porque sabía lo que me iba a encontrar, y por una vez, no pensé tanto en reglas y sistemas, y me disfruté a dirigir y disfrutar. Me encontré mucho más cómodo de lo que pensaba…

Así que os dejo con el resumen de la partida.


LA BESTIA DE IMBER

En el año 484, una extraña bestia tenía aterrorizados a los campesinos de la cercana aldea de Imber. Varios hombres y mujeres habían desaparecido, y corría el rumor entre el populacho que era una bestia maligna, una maldición del averno enviada para castigar sus pecados, idea que el viejo y gordo sacerdote de la aldea, el Viejo Garr se encargaba de extender.

Ese año, dos prometedores caballeros fueron enviados a investigar, y acabaron con un enorme oso que pensaron que era el causante de los problemas. Ese fue el inicio de la leyenda de Sir Loic de la Lanza, Caballero Juramentado, y de Sir Gunner el Mataosos.

Durante un tiempo, todo volvió a la calma. Pero al año siguiente, más o menos por las mismas fechas, las desapariciones volvieron a repetirse. Y esta vez, Tom, el mejor cazador del poblado, encontró algunos cuerpos despedazados en el interior del bosque.

Ante el retorno de los rumores, el Conde Roderick decidió acabar de una vez por todas con el problema, y le encargó la misión a su Alguacil, el veterano Sir Elad.
El mensajero del Conde llegó a Tilshead por la mañana, mientras el castellano entrenaba a unos nuevos escuderos. Tras pensarlo unos minutos, decidió que le daría a estos jóvenes guerreros la misma oportunidad que le dio a sus camaradas en el pasado, de forma que les envió a Imber. De este modo, los valientes Elric, Lawrence y Callaham, se encontraron en el camino, cabalgando en pos de la aventura, seguido por sus inexpertos escuderos.

Al llegar a la aldea, situada en una pequeña depresión natural del terreno, se dirigieron hacia la pequeña ermita, donde el gordo Garr estaba arreglando las plantas de su pequeño huerto. Después de las presentaciones, el sacerdote les invitó a pasar al calor de su hogar, y allí les dio comida y alojamiento, explicándoles de paso lo ocurrido.

- ¡Es una bestia del averno! ¡ Ha venido del infierno! –
el sacerdote Garr, dando racionales explicaciones al grupo.

Los caballeros enviaron a su escudero a avisar a Tom, el Cazador para que los acompañara al día siguiente en sus pesquisas en el bosque.

Se levantaron al alba, y equipados con una armadura de cuero, se internaron en el espeso bosque de Imber. Tom los guiaba, y los escuderos utilizaban sus habilidades en el rastreo y orientación para tratar de encontrar algo fuera de lo normal.

Tras varias horas de búsqueda, alcanzaron las viejas ruinas de un túmulo muy antiguo, justo al lado de un pequeño desfiladero por el que discurría un arroyuelo de aguas claras. En el desfiladero, varias cuevas y huellas anunciaban la presencia de algún depredador. Bajaron al desfiladero, e investigaron las oquedades del terreno, hasta que Callaham escuchó un ruido extraño.

Arrojó una piedra en el interior de la cueva, y una enorme e imponente figura se recortó en el umbral de la caverna. Un descomunal oso de pelaje negro asomó sus fauces, y lanzó un desafiante rugido que resonó en la bóveda verde del bosque.
Elric atrajo la atención del oso, golpeando su escudo con su espada, mientras sus camaradas flanqueaban a la bestia, que aun así parecía reacio a atacar. Al menos hasta que Tom, nervioso, soltó la flecha que tenía preparada en su arco y que se hincó con fuerza en la carne del animal.

Sin dudarlo, el oso se abalanzó hacia el su víctima más cercana, en este caso, Elric. El escudero interpuso su escudo ante el primer zarpazo de la bestia, que a punto estuvo de arrojarlo al suelo de la potencia que tenía. Con el segundo no tuvo tanta suerte, y las garras del oso dejaron huella en el cuerpo del guerrero.
A los lados del animal, sus dos camaradas atacaban sin piedad, pero la resistencia del oso era notable, y aún le dio tiempo a atacar nuevamente. Con un golpe casi letal, impactó en el pecho de Elric, que se estampó contra las rocas del arroyo, sangrando profusamente, quedando inconsciente en el momento.

En ese mismo instante, Callaham hincó su espada en el cuello del oso, soltando un chorro de sangre negruzca, y Lawrence golpeó a su vez mientras desviaba los zarpazos de la bestia en sus estertores final.

El oso había sido derrotado, y pensaron que habían acabado con el problema. ¡Cuan equivocados estaban!

Callaham escuchó sonidos en el interior de la cueva, que identificó como oseznos, pero no había tiempo. Enviaron a Tom al pueblo en busca de ayuda, y entre los dos, cargaron con Elric, que apenas se mantenía en pie.

El problema fue que, sin la ayuda del cazador, se perdieron mientras volvían a la aldea. Vagaron penosamente por el bosque, y la oscura noche los sorprendió. Consiguieron encender unas antorchas, mientras seguían avanzando.

Pronto, se percataron de que algo los seguía. Una rama rota, el susurro de ramas al pasar un cuerpo entre ellas… comenzaron a ponerse nerviosos, y más al tener un camarada herido. Por fin, decidieron hacer frente a aquello que los acechaba. Apoyaron a Elric en un árbol, sujetando la antorcha de forma que iluminara el mayor espacio posible. Y juntos, hombro con hombro, Lawrence y Callaham se enfrentaron a su rival.

Una sombra moviéndose, unos ojos rojos en la oscuridad… su valentía se puso a prueba, y Callaham titubeo unos instantes, más su compañero no, y se arrojó contra la figura que lo esperaba en la oscuridad.

Lanzó un tajo, que la bestia esquivó, y sus afiladas zarpas alcanzaron su cuello, estampándolo contra la corteza de un árbol. Solo su escudo, interpuesto entre él y su enemigo, impedía que los afilados dientes de la bestia alcanzaran su garganta.
Callaham se acercó corriendo, con la espada en la diestra y una antorcha en la siniestra. Al final, con un certero tajo, cercenaron su bestial cabeza que cayo pesadamente al suelo.

Ahora que lo veían a la luz de las antorchas, lo que había parecido una bestia, tenía más pinta de un hombre, como si hubiera malvivido en el bosque durante mucho tiempo. Su piel estaba manchada y llena de arañazos, y sus dientes parecían más afilados de lo normal. De su cuello, había caído un extraño collar, con símbolos celtas.

Lawrence no pudo evitar una plegaria, sus creencias cristianas le hicieron pensar en demonios del abismo. En cambio, sus otros compañeros, versados en las supersticiones paganas, se acordaron de Cernunnos, el Dios Astado, antiguas y remotas maldiciones.

Decidieron que quemarían el cuerpo de la bestia, y que la versión oficial sería que el oso había causado las muertes. Callaham, cuidándose de no tocar el collar, lo guardó en la vaina de su espada.

Entre la oscuridad del bosque, se escuchaban sonidos y voces. Los campesinos los habían encontrado, y en el horizonte, el astro rey había comenzado a despuntar. Habían sobrevivido a su prueba de fuego…